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La uva a precio de oro

Esta cosecha será la más cara de la historia con una media de 3.50 euros el kilo de malvasía

 

  • Lancelot Digital
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    El sector vitivinícola de Lanzarote está viviendo probablemente el mejor momento de su historia. El precio de la uva podría alcanzar este verano los tres euros y medio, algo impensable hace apenas unos años. El viticultor, la parte peor tratada siempre de la cadena, por fin recibe lo que merece. El escenario parece excelente, el temor ahora es que el encarecimiento excesivo del producto final, es decir del vino, provoque un rechazo por parte del consumidor, o lo que es lo mismo, que se opte por comer o cenar en los restaurantes con un vino más barato.

     

    Se trata de un tema con muchas aristas. El vino de Lanzarote es caro porque su método de producción particular, indispensable para preservar el paisaje de La Geria, complica y encarece todo el proceso. Lo justo es justo, el viticultor merece que se pague su esfuerzo, pero el riesgo no deja de existir. Nereida Pérez, secretaria del Consejo Regulador de Vino de Lanzarote, confirma que “este año el precio del kilo de uva oscila entre los 3 euros, los 3’40 y los 3’50, la mayor parte, luego está la uva ecológica que está a 3’90 euros”, señala. “Hace apenas cinco o seis años, la uva no llegaba ni a dos euros, y a día de hoy ya son precios para que el viticultor esté contento”.

     

    Este incremento del precio podría hacer llegar a un récord histórico el pago de los bodegueros a los viticultores, una cifra total próxima a los nueve millones de euros. “Lo cierto es que supone una carga económica bastante considerable para el bodeguero, si rozamos tres millones de kilos de uva, son nueve o diez millones de euros que supondrá la compra de la uva”, señala Pérez.

     

    Esta subida repercutirá lógicamente en el coste final de cada botella de vino y en su venta en grandes superficies y establecimientos de restauración. Y ahí surge el miedo.

     

     

    Un Plan Especial para La Geria, necesario

     

    Una de las claves dentro de los muchos problemas existentes (el difícil futuro del paisaje de La Geria, el precio de venta del vino, la adquisición de fincas fuera del Espacio Protegido para incrementar la producción y el precio de la uva) pasa por aprobar de una vez por todas el Plan Especial de La Geria, sin el que es muy difícil avanzar y hacerlo con seguridad jurídica.

     

    Así lo cree el viticultor y bodeguero, José Antonio Rodríguez. “Cuesta mucho trabajar en La Geria. Este año hemos alcanzado unos buenos precios, pero hay que pensar hasta dónde puede llegar esto… ¿habrá gente con tanto dinero para pagar el vino a un precio tan alto? Esto llegará a un fin. Tres euros es un precio razonable, pero el problema es hasta dónde puede seguir subiendo”, señala. Critica especialmente que “las decisiones sobre La Geria las tome gente que no tiene nada que ver con La Geria. Yo he visto como a muchos viticultores la Guardia Civil los amenazaba con multarlos porque el coche había que dejarlo de una determinada manera. En Lanzarote unos nos levantamos a las cinco a trabajar y otros, a las doce, a ver el paisaje”, asegura, con sorna.

     

     

    El presidente de la D.O del vino de Lanzarote, Víctor Díaz, lamenta que el anterior grupo de gobierno del Cabildo de Lanzarote no pusiera nada de su parte durante cuatro años para sacar el Plan Especial de La Geria. “Hace mucho tiempo, antes de la pandemia, la presidenta del Cabildo tuvo reuniones con viticultores, bodegueros, Consejo Regulador… y todas las partes afectadas. Después de la pandemia, creo que se hizo solo una y no fue solo con el sector vitivinícola, sino que había otros agentes del sector primario”, señalaba, dejando clara la importancia de este plan para el futuro de La Geria.

     

    Por su parte, el viticultor Francisco García Reyes cree que ese Plan Especial es necesario para mejorar La Geria y cree que el esfuerzo del agricultor por mantener el paisaje tiene que ser mejor recompensado. “Las bodegas han mejorado su calidad y sus ventas, pero al viticultor no le va tan bien. Tener viñedos en La Geria es duro y costoso y eso se debe pagar, sino a través del precio de la uva, a través de una ficha financiera del Cabildo”, afirma. “Actualmente estamos cobrando una ayuda al mantenimiento, pero no llega. Ha mejorado el precio de la uva, pero todo ha subido”. Y llega a decir. “Creo que el kilo de uva podría llegar a los 6 euros que es cómo el viticultor podría tener algo de ganancia. Cultiva una hectárea en La Geria conlleva mucho sacrificio, mucho tiempo y mucho trabajo y eso se debe valorar”.

     

    Hablan los restauradores

     

    Cristóbal Sánchez. La Cascada. “La uva debe pagarse. El vino no se va a dejar de consumir”

     

     

     “Soy restaurador y mi padre, viticultor, así que yo creo que la uva debe pagarse, como mínimo, al precio que se está pagando. Es muy duro trabajar en La Geria, que es algo único, un centro turístico, por desgracia gratuito. Es una uva muy difícil de tratar”, señala. “Es cierto que no es lo mismo la uva de La Geria que la de producción, no es lo mismo. Ese es un debate que acabará llegando. El vino no se va a dejar de consumir, es cierto que no todos podremos, salvo en ocasiones especiales, pero se está exportando en gran medida. Como restaurador creo que hay que poner en valor el producto que tenemos. Va a ser un artículo de lujo en muy poco tiempo. Ojalá se estabilice y no siga subiendo, pero si lo hace será porque hay una gran demanda”.

     

    Víctor Betancort. Restaurante Tacande. “Nuestro cliente no está en Lanzarote”

     

    “Pienso que ya en Lanzarote la situación comienza a ser exagerada. Antes en cualquier bar encontrabas vino de la isla y ya solo lo encuentras solo en sitios un poco más caros. La esperanza o la oportunidad es que cada vez tienen más demanda fuera y mientras exista esta valoración y esta percepción de calidad, pues se mantendrá. Creo que Lanzarote es un terreno limitado y cada vez se abre más mercado fuera de la isla. Tendría que pasar algo muy radical para que la gente de fuera devaluara el vino de Lanzarote y que bajara el consumo. Ahora mismo con el precio que tiene, la cantidad de vino que se está haciendo y la previsión que se espera a futuro, nuestro cliente no está en Lanzarote”.

     

    Juan Carlos Monzón. Bodega Santiago “Al agricultor hay que pagarle bien”

     

    “Al agricultor hay que pagarle bien la uva si queremos tener generaciones venideras. Ese no es el problema. Donde sí hay que tener cuidado es en la bodega, el precio debe ser el que tiene que ser, no excesivo. Pero a los agricultores hay que pagarles bien. Es muy importante.

     

    Sonsoles López. Hotel Palacio Ico. “Debe haber límites en el precio de la uva”

     

    “Es preciso mantener unos límites. La tierra es la que es, hay poca producción y el precio debe ser un poco más elevado, pero no puede llegar a ser excesivo porque eso nos impediría competir con otros vinos. Sí que es verdad que la gente que viene a Lanzarote quiere probar nuestra uva y nuestros vinos, pero los límites deben existir”.

     

    ¿Podría abandonarse La Geria?

     

     

    Uno de los temores que surgen es la posibilidad de que se acabe abandonando por completo La Geria o gran parte de ella. “Las trabas burocráticas que encontramos para cualquier pequeño movimiento son impresionantes. Todo para mejorar y embellecer el paisaje de La Geria y hablamos de dinero de nuestro bolsillo, no de subvenciones públicas ni mucho menos. Esto no puede ser”, señala Díaz. “Estas cosas solo pasan en Lanzarote”.

     

    Existe, de hecho, la tendencia a comprar fincas fuera del Espacio Natural para plantar vid, una práctica positiva, pero que conlleva el riesgo de que se abandone poco a poco La Geria, donde es mucho más caro producir un kilo de uva. “Si no se hace algo, La Geria corre riesgo”, señala Rodríguez.

     

    Surge además el problema de la falta de ordenanza clara para saber qué se puede hacer y que no se puede, y todos los problemas que se derivan de esta incertidumbre. Rodríguez coincide en exigir una partida económica que contribuya al mantenimiento de ese paisaje tan querido por todos, a través del Posei.

     

    García Reyes coincide. “Todo el mundo se beneficia de la belleza del paisaje de La Geria, los guías turísticos, los hoteles, menos nosotros… eso debe cambiar”.

     

    A mitad de agosto ya se habían recogido dos millones 300 kilos de uva y se espera que a falta de vendimiar las variedades como listán blanca y negra, diego o moscatel, por lo que se cree que la cosecha total de este verano podría oscilar entre los 2 millones 800 mil y los 3 millones de kilos de uva. Una buena cosecha.

     

    Análisis de una situación

     

     

    Ha costado mucho llegar hasta aquí para permitirnos retroceder. Los vinos de Lanzarote son conocidos a lo largo y ancho de la geografía nacional, y lo son por la calidad de sus caldos. No ha sido sencillo lograrlo. El crecimiento exponencial, la promoción y el lograr que poco a poco las bodegas paguen la uva al viticultor a su justo precio. El engranaje podría sin embargo desmontarse si se sobrepasa la capacidad de aguante del consumidor porque la duda que surge es, ¿Cenará un comensal con un vino de la isla si se lo cobran a 30 euros? ¿Optará por otro vino blanco más económico? Los profesionales del sector apuntan a la necesidad de crear una ficha financiera dependiente de fondos del POSEI o del propio Cabildo para no cargar los sobrecostes derivados del mantenimiento del propio paisaje de La Geria en el consumidor. Se trata de una propuesta muy interesante, que no debería caer en saco roto, sobre todo teniendo en cuenta lo mucho que nos jugamos.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

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